Congrega a miles la Marcha por la Paz

 Caminata por la Paz

Caminata por la Paz

 

La Diócesis de Cd Victoria encabezada por el Obispo Antonio González Sánchez iniciaron la caminata por la Paz, de la calle 17 carrera hasta la calle Juárez y de ahi a la calle 9 para terminar en las  escalinatas del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, la caminata tubo una duración de una hora aproximadamente  y contó con la asistencia de mas 2,500 personas vestidas de blanco.

La Diócesis de Victoria, conformada por 35 parroquias de los veinte municipios de la zona centro, documentan cuando menos 757 desaparecidos y víctimas de la violencia.

Previo a  la misa especial que el Obispo  Antonio González Sánchez ofició en las escalinatas del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe al término de la marcha oración por los desaparecidos,  cada uno de los sacerdotes dio lectura al nombre de las víctimas que han muertos o han desaparecido.

Posteriormente, durante  la celebración eucarística, González Sánchez pronunció un mensaje en el que recordó que un día como hoy, pero de hace un año, el padre Carlos Órnela Puga fue levantado cuando salía de la Iglesia los Cinco Señores en el municipio de Jiménez y del cual nada se sabe

“Sé que todos ustedes sienten un gran dolor y tristeza y también nosotros nos incluimos los sacerdotes de esta Diócesis, es un presbiterio el padre Carlos Ornelas Puga nació físicamente de sangre de familia tiene sus papás ellos lo engendraron a la vida física y Dios lo llamó a ser sacerdote”.

Y agregó: “van a ser 13 años que este hermano nuestro forma parte de esta familia presbiteral por eso digo que el dolor que embarga a muchos hoy también a nosotros el padre desapareció un día como hoy hace un año y de pronto, no encontramos una respuesta en medio del dolor y tristeza”.

En palabras posteriores, el Obispo de la Diócesis de Victoria, pidió a los miles de asistentes a esta inusual Misa, elevar una plegaria no solo por las víctimas de la violencia y la inseguridad, sino también por aquellos que han sembrado el dolor y la tristeza entre tantas familias:

Si quiero en nombre de Dios invitarlos a que en esta misa no sea una más de las que tantas hemos participado no, esta tiene que ser un bálsamo que cure el dolor ese bálsamo es  Dios; el que perdona agrada a Dios y gana la salvación; por eso, esta noche en que pedimos por los  desaparecidos o muertos,  yo los invito a pensar también en aquellas personas que han hecho el daño los invito a que pidamos por ellos para que abran su corazón a Dios y entiendan que ellos también son hijos de Dios que a ellos también Dios los ama; para que entiendan que a ellos Dios los está esperando con los brazos abiertos. Eso  tenemos que pensar por mucho que nos cueste por difícil que sea lo tenemos que hacer porque somos creyentes”.

 

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