Alejandro González Iñárritu, “El Negro” de oro de nuestro cine, a las puertas del Oscar

AA809jUCiudad de México, 10 de enero (SinEmbargo).- La Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (Bafta) dio a conocer este viernes la lista de los candidatos a quedarse con los prestigiosos galardones que ofrece, considerados como la antesala de los Oscar, que serán entregados en Londres el próximo 8 de febrero.

Una de las candidatas a mejor película es Birdman, de Alejandro González Iñárritu, quien está postulado a otras dos estatuillas, como mejor director y mejor guión original.

En dicho contexto, conviene preguntarse si este será el año de su consagración definitiva.

Ocho años después del éxito de Babel, “El Negro” está dispuesto a superar los logros de ese filme con una comedia negrísima con la que el realizador mexicano es favorito en todas las quinielas de los Globo de Oro, que se entregan mañana y en los Oscar, cuyas postulaciones anunciará su amigo, compatriota y cómplice Alfonso Cuarón, este jueves 15 de enero.

El director en una imagen de archivo. Foto: EFE

¿Y qué puede hacer que 2015 sea el año de consagración de un realizador que se prodiga poco y que cuenta con el reconocimiento de crítica y público pero al que le falta el Oscar que sí consiguió Cuarón por Gravity?

UN TRÍO DE GRANDES DIRECTORES

Iñárritu y Cuarón forman junto a Guillermo del Toro el trío por excelencia de directores mexicanos, con unas brillantes carreras que los han llevado a ser considerados entre los mejores realizadores del cine actual a nivel mundial.

En el caso de Iñárritu, sus tres primeros largometrajes fueron tres ejemplos casi perfectos de un cine profundo, duro y lleno de aristas, que combinaba a la perfección el estilo narrativo del realizador con los densos guiones de Guillermo Arriaga.

Amores perros (2000), 21 gramos (2003) y Babel (2006) forjaron la imagen de un director preocupado por la sociedad en la que vive, extremadamente atento a los detalles y con un estilo seco y directo en su forma de contar, pero no exento de una poesía que sacaba de los momentos más dramáticos.

La primera fue candidata al Oscar a la mejor película en lengua no inglesa, que perdió frente a El tigre y el dragón, de Ang Lee, aunque ganó un BAFTA del cine británico y arrasó en los Ariel.

En 21 gramos, González Iñárritu utilizó un estilo mucho más sofisticado aunque estéticamente similar al de Amores perros, para contar una historia cruzada en la que diversos personajes sufren las consecuencias de un accidente de coche.

 

Con Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro en el Senado de México, donde los tres recibieron un reconocimiento. Foto: Cuartoscuro

Sean Penn, Naomi Watts y Benicio del Toro fueron los actores principales de una película que consiguió dos postulaciones al Oscar en las categorías de mejores actores de reparto para la rubia australiana y el siempre cáustico actor puertorriqueño.

Pero la consagración de Iñárritu estaba cantada conBabel, una película redonda, protagonizada por Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García Bernal, entre otros.

Una historia dividida en episodios que se desarrollaban en diversas partes del mundo (Marruecos, Tokio o la frontera entre México y Estados Unidos) y que era angustiosa, dramática y bellísima, además de todo un ejercicio cinematográfico que demostraba la evolución de su director.

Pero pese a sus siete postulaciones a los Oscar y a los Globos de Oro, se tuvo que conformar con la estatuilla a mejor música, para Gustavo Santaolalla, y un Globo, eso sí, a mejor película.

Poca cosecha para la expectativa levantada por Babel, a la que siguió Biutiful (2010), la primera sin Arriaga en el guión, y de la que solo se salva la fantástica interpretación de Javier Bardem -que ganó el premio de interpretación de Cannes-.

Ahora, González Iñárritu se ha ganado a la crítica de forma masiva con un filme brillante como pocos, complejo y lleno de un humor repleto de referencias cinematográficas.

En Birdman, el mexicano cuenta la historia de Riggan (inmenso Michael Keaton), un actor solo conocido por un antiguo papel de superhéroe -el Birdman del título-, que intenta demostrar que es más que eso con un arriesgado montaje teatral en Broadway.

A los 51 años, Alejandro González Iñárritu explora sus luchas con el ego en "Birdman". Foto: Cortesía Fox

A los 51 años, Alejandro González Iñárritu explora sus luchas con el ego en “Birdman”. Foto: Cortesía Fox

Con una cámara que apenas deja el recinto del teatro y unos actores que se creen sus papeles hasta en lo mínimo -Keaton, Emma Stone, Edward Norton y Naomi Watts, entre otros-, la película es sorprendente y supone un giro radical en la carrera de Iñárritu.

De momento el resultado son siete postulaCiones a los Globo de Oro, cuatro en los del Sindicato de Actores de Estados Unidos (SAG), además de haberle situado directamente a la cabeza de los favoritos a los Oscar y reinar, como dijimos, en los Bafta británicos.

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