CENA DE NEGROS. Lety Salazar…

Marco A. Vázquez

La noticia del atentado en contra de Leticia Salazar Vázquez, alcaldesa de Matamoros, corrió como reguero de pólvora ayer por la noche, de inmediato una foto donde aparece bebiendo en un antro de Monterrey, durante el fin de semana, fue sustituida por la consternación de la gente.

Hubo, porque así es la política, quienes pensaron que se trataba de un autoatentado, argumentaron que Leticia Salazar es experta en el manejo de medios y filtró la especie de que había sido agredida por delincuentes al intentar llegar al domicilio donde vive en Matamoros con el puro objetivo de borrar la imagen que pudiera provocar dicha fotografía.

Este lunes por la mañana, durante la reunión del Grupo de Coordinación Tamaulipas, fue Herminio Garza Palacios, Secretario General de Gobierno, quien eliminó toda sospecha en contra de la alcaldesa, dijo que habían sido capturados cuatro delincuentes, que sus declaraciones coincidían en el sentido de que se habían confundido pensando que el convoy de escoltas de la alcaldesa eran rivales y por ello la agredían.

Luego manifestó que la instrucción es estar cerca de la presidenta municipal, ofrecer el apoyo, y que lo mismo hacía el gobierno federal, y que fue esa coordinación, la federal y estatal, la que permitió dar con los agresores de Leticia Salazar en cuestión de horas, de entrada es un buen mensaje para la gente la información que propala el Secretario General de Gobierno, es un golpe de autoridad del que hacemos votos para que se repita con más frecuencia, y en cualquier caso, en resumen, es un acto que ayuda a confiar en todas las autoridades.

Muy cierto, Leticia Salazar está muy lejos de ser Santo de nuestra devoción, duele verla utilizando a Dios para saciar sus ambiciones personales, jugando con la credibilidad que le tiene su pueblo, explotando cualquier cosa para catapultarse y ser tomada en cuenta por su partido para representarlo como su candidata al gobierno del Estado el próximo año.

Muchas veces también la traiciona su soberbia, la creencia de que se le debe rendir pleitesía por ser mujer, por mencionar, cada que puede, a Dios, e incluso piensa que debemos aplaudir que le diga a los noticieros nacionales que no cuenta con escolta, que no fue suya la idea de crear al Grupo Hércules (sus guardaespaldas a los que acusaron de desaparecer a tres jóvenes) a pesar de que las fotografías y videos, en ambos aspectos, sobraban en las redes sociales y en muchas páginas de noticieros y periódicos del Estado y del país.

Pero las cuestiones de la política, o la politiquería, deben quedar muy lejos de estos temas, hoy son tiempos de cerrar filas con la alcaldesa de Matamoros, hacer votos porque no vuelvan a ocurrirle situaciones similares a la que padeció este domingo por la noche y, sobre todo, que puedan encontrar, la primera autoridad, el gobierno del Estado, y la Federación, mejores fórmulas para darle seguridad a sus gobernados..

Hoy lo importante es que Leticia Salazar está bien, sana y salva, e igual la situación le ayudará a comprender que también debe voltear a la gente, pensar que su seguridad es de lo más importante, que cualquier cosa que le pueda ocurrir se va a reflejar negativamente en su pueblo y en todo Tamaulipas.

Si, también le toca a la presidenta municipal de Matamoros dejar de explotar una de las pocas cosas que todavía son un bálsamo para el pueblo, la fe en Dios, es decir, está bien que ore en su casa, que vaya  a su iglesia, pero tiene que entender que debe respetar la Constitución, a la gente, y debe permitir que nuestros Dioses sigan siendo intocables y para ello no debe mezclarlos con la política porque ahí todos salimos perdiendo.

@letysalazarmx  Nuevamente gracias a todos por sus muestras de apoyo y solidaridad. “Si Dios está con nosotros, quien contra nosotros”, así se lee en la cuenta de twitter de la alcaldesa de Matamoros y de eso le hablamos.

Así son los panistas, allá en Nuevo León la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, hasta tuvo la osadía, u ocurrencia, de darle las llaves de la ciudad a Dios, dijo que de esa forma acabarían con la inseguridad, la situación es que siguen igual o peor porque hoy la gente piensa que es Dios quien no los quiere cuando de todos es sabido que la inseguridad se vive por las acciones de nuestros gobiernos y de nuestra propia gente, de los malos pues, y no de nuestra Divinidad.

Es verdad, también existen autoridades estatales y federales que públicamente han metido a Dios en estos asuntos, ojalá también entiendan que el mensaje es para ellos y ellas.

Leticia Salazar es una buena mujer, hasta hace poco la vimos bien intencionada, capaz de cambiar la política, ojalá, por el bien de nuestro pueblo, recuerde que más allá de los votos, más allá de las filias o fobias partidistas, está su obligación de cumplirle a la gente lo que ha prometido y no debe escudarse en las cosas divinas, más aún, que comprenda que su obligación es darnos una opción real y sensata a los tamaulipecos, una sola esperanza de que es verdad que se busca un cambio, y ella debe empezar por cambiar, entender que por el camino que lleva le va a ocurrir lo que a Margarita Arellanes, y créalo, eso de nada nos sirve.

Les dejo el twitter @gatovaliente para que nos siga, también el correo electrónico y la cuenta de facebook a sus órdenes para lo que guste y mande…marcovazquez20001@hotmail.com

 

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