Los portazos me enseñaron que la vida es un juego

Por: Eduardo Castillo Mtz. PAKO castillo

Francisco Javier Castillo Castillo es originario de Ciudad Mante, Tamaulipas, a sus 29 años de edad es un conocido conferencista en la región centro del estado, y es que a través de su ponencia “el Fabuloso Rio de la Vida”, el tímido joven se transforma en el extrovertido Pako Castillo al subir a los escenarios en su silla de ruedas.

Pako nació con malformación congénita en las extremidades inferiores (las piernas), desde ese momento – cuenta – le tocó remar contra corriente en la vida, “recuerdo muy claro que mi padre siempre me decía que nadie era más que yo, que yo era igual a las demás personas, solo que a mí me había tocado demostrarlo de una forma diferente”.

¿Cuáles fueron tus principales obstáculos para salir adelante?

“El primer problema fue cuando me di cuenta que yo no podía caminar, recuerdo que mis amigos jugaban a las correteadas, y yo solo los veía hacerlo, en ese momento entendí que yo me tenía que adaptar al juego para ser parte de él, gracias a dios mis amigos aceptaron y hasta la fecha esas amistades forman parte de mis memorias”.

“El segundo problema fue cuando me vi en la necesidad de ingresar a la escuela, mis padres tocando puertas para que aceptaran al niño en silla de ruedas, dos puertas fueron cerradas, pero gracias a dios una se abrió, La Esc. Primaria Hermanos Vázquez Gómez, aceptó brindarle educación a una persona con necesidades especiales”.

¿Qué te enseñaron los portazos en la cara?

“Aprendí a darle la cara a los retos sin importar lo que esto conlleve, la forma en la cual agradecí fue llevándoles el 3er lugar en aprovechamiento a nivel zona, ganándole a las escuelas que me habían cerrado las puertas, así termine mis estudios primarios”.

“Al ir creciendo me fui dando cuenta del cruel rechazo de la sociedad hacia las personas con discapacidad, sin tomar en cuenta que cualquier persona está expuesta a adquirir cierta limitación”.

“La Secundaria, fue una de las etapas más difíciles de mi vida, recuerdo que las muchachas me veían con cierto repudio, me invitaban a sus fiestas solo por compromiso… La clase de educación física era lo peor, mientras todos desempeñaban actividades deportivas yo pasaba lista, verificaba que todos portaran el uniforme deportivo y hacia escritos sobre reglas de distintos deportes”.

“En el CBTIS 15 está a sido una de las mejores etapas de mi vida, deje de ser el niño de la silla de ruedas, conocí a mucha gente que en su gran parte considero amigos, me dio por cantar y hoy puedo presumir que fui parte de la Rondalla Sentimiento y Ternura, la mejor de mi ciudad y una de las mejores a nivel estatal”.

“Llegó a mi vida el Deporte Adaptado, en el cual he logré destacar a nivel nacional, lanzando jabalina, disco y bala, corriendo pruebas de 100, 200 y 400 metros planos; pero lo que en verdad me apasionó fue el Básquetbol en silla de ruedas”.

¿Háblanos de tus conferencias?

“Es incentivar la cultura del esfuerzo y la dedicación en los estudiantes, ya que es lamentable que personas con mucho talento, no lleguen a concluir sus estudios por factores ajenos a las aulas escolares; les digo que no dejen que nada les impida lograr sus sueños”, no van a salir de aquí a ser gerentes, van a salir a hacer meritos para llegar a donde ustedes deseen llegar”.

Puntualizó que actualmente, promueve acciones altruistas a través de asociaciones civiles y además de tener su propia empresa de tecnología computacional, es distribuidor de una compañía nacional especializada en alimentos energéticos, los cuales se promocionan en Ciudad Mante.

———————–

A %d blogueros les gusta esto: