EL FRANCOTIRADOR / EL LICENCIADO CHIFLADITO

Por Óscar Jiménez

No me considero una persona obsesionada por los títulos universitarios, sin embargo creo que para alcanzar un perfil profesional sobre cierta área es necesario contar con uno.

Esto tiene que ver con el reciente nombramiento que el PRI Tamaulipas de Aída Zulema Flores Peña entregó al señor Jonathan Joshua Martínez Justiniani como nuevo Secretario de Acción Electoral.

¿Y que tienen que ver los títulos universitarios con este nuevo alto funcionario del PRI Tamaulipas? Sencillo, no se reporta que tenga uno. Busqué su cédula y no la encontré.

Me explico. Emprendí la búsqueda de la cédula profesional de Jonathan Joshua Martínez en un motor de búsqueda electrónica que es muy utilizado para estos efectos (Búho Legal) y no encontré nada.

El buscador no arrojó resultado alguno y dio como respuesta “no existen registros que satisfagan sus criterios. Favor de intentarlo de nuevo”. ¡¡¡Pues sí, lo intenté de nuevo y nada!!!

Y la verdad es que esta infructuosa búsqueda de la cédula profesional del nuevo secretario de acción electoral del PRI Tamaulipas, nos dice que en este partido se improvisa a la hora de entregar nombramientos.

Porque le digo que también consulté los estatutos del tricolor que se ubican en “la pestaña” Documentos Básicos de la página electrónica del PRI de nuestra entidad (www.pritamaulipas.org.mx) y esto fue lo que encontré.

En el artículo 90 bis, inciso III, V, VI y XIV sólo por citar algunos, se puede leer que entre las atribuciones del secretario de acción electoral están:

“Vigilar que se observe estrictamente las leyes de la materia (electoral); participar en la planeación en los términos de las leyes respectivas… en todo el país; proponer proyectos de nuevas leyes electorales o reformas a las vigentes; instrumentar estructura jurídica electoral que deberá apoyar de manera permanente al partido”.

Esas atribuciones, considero, deben ser apoyadas por un perfil profesional intachable, alguien que sepa, que haya estado en aulas universitarias preparándose (además de experiencia laboral por supuesto) para encabezar una tarea de este tamaño.

Pero no pude encontrar la cédula profesional de Jonathan Joshua Martínez Justiniani que lo acredite como licenciado en derecho, quien incluso anuncia y opina sobre el Recurso de Defensa de los Derechos Político-electorales del Ciudadano promovido por Enrique Cárdenas del Avellano. ¡No puede ser!

Y como este señor no tiene cédula profesional, sus declaraciones no sólo pudieran ser poco o nada profesionales, sino que además estarían siendo hasta inmorales debido a que ni siquiera tiene cédula profesional, pero si se ostenta como licenciado a juzgar por el directorio del PRI Tamaulipas.

Por eso no sería novedad que le empezaran a decir el licenciado chifladido, por aquel sketch que Chespirito inmortalizó en la televisión comercial sobre dos loquitos.

Y me pregunto. ¿Con estos funcionarios el PRI de esta entidad quiere regresar al poder público estatal? ¿lo logrará? ¡Usted qué opina! Yo creo que hoy son necesarias personas que cumplan perfiles profesionales, pero que sobre todo no mientan, que sean moralmente correctos.

Al menos en las cosas más ordinarias de la vida como lo es un título universitario. Porque presentarse como licenciado en derecho cuando no lo es, pues sencillamente deja mucho que desear y que puede convertirse hasta en

perjurio, además que no crea un ambiente de confianza a su alrededor.

Y esto no ayuda a ninguna organización, y más en este caso al PRI tamaulipeco que se encuentra herido de muerte política debido a que la ciudadanía le dio la espalda el pasado 2016 por tantas y tantas mentiras que dijo cuando ejerció el poder público desde palacio de gobierno del estado.

Así que no se extrañe si en el PRI de Aída Zulema tu escuchas un diálogo como el de los Chifladitos… Dígame licenciado…¡Licenciado!…¡Gracias, muchas gracias!

Y cambiando de tema. Les pregunto si alguien sabe si la reunión a la que asistió la semana pasada el panista Salvador Rosas Quintanilla fue su destape como precandidato a presidente municipal de Nuevo Laredo.

Y es que el empresario neolaredense siempre ha tenido en su mira la alcaldía de ese municipio. Su más caro anhelo es ser presidente municipal de Nuevo Laredo.

En dicha reunión celebrada en el restaurante Alda-Habi el ex diputado local azul se tomó decenas de fotos y anduvo de mesa en mesa, no sólo la de los invitados a la reunión (unos 40), sino que también en las del resto de los comensales del restaurante.

Del restaurante algunos de los asistentes a la reunión salieron comentando que el “señor ya se anda candidateando”, sin embargo desde palacio de gobierno del estado ni del PAN Estatal se ha dado la voz de arranque, y por supuesto sin contar con que las fuerzas panistas locales de Nuevo Laredo cuentan, y cuentan mucho para decidir quien será el candidato y a la fecha no han dicho nada al respecto tampoco.

MAQUIAVELITO

… El PRI y el PAN tiene la primera prueba de fuego con un primer gobierno estatal azul. El PRI necesita un nuevo presidente estatal que le cure el autismo político que tiene, y el PAN Tamaulipas tiene frente así dos caminos: la hegemonía política del nuevo grupo en el poder o la pluralidad de visiones políticas con diversos grupos en los comités municipales. Ese es el reto.

osjinuf@gmail.com

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