LA HORA DE TODOS / ¡QUE SE HAGA JUSTICIA…!

Con el corazón roto, esperamos…

¡QUE SE HAGA JUSTICIA…!

“Para que ninguna familia tenga que vivir con un irremediable dolor, con un sufrimiento como el nuestro”, es la petición de la Familia Herrera Ruelas

Después de escuchar la fatídica y escalofriante historia del asalto a mano armada donde fue asesinado el empresario Felipe de Jesús Herrera Ruelas, me pregunto: ¿de quién nos cuidamos? ¿De los asaltantes o de los policías?

Amparados en la patrulla, el uniforme, la pistola y en la ‘charola’, ¿cuántos policías ‘acreditados’, son atracadores y verdugos de la ciudadanía? ¿Cuántos negocios han cerrado las cortinas ante la ola de asaltos?

¿Y las autoridades? ¡Bien, gracias!

A media mañana del siete de noviembre del año pasado, el asaltante entra con pistola en mano a la Refaccionaria del 17 y 18 del Boulevard ‘López Mateos’. Exige el dinero de la caja registradora.

Los empleados intentan someterlo. Se dispara el arma, y Felipe de Jesús Herrera Ruelas cae muerto. Entre un empleado y Felipe Herrera Morales, padre del occiso, someten al asaltante en plena calle, mientras llegaban elementos la patrulla.

Ya en el lugar los hechos, los patrulleros se negaban a ponerle las esposas al atracador sometido. “Es que es compañero”, –decían.

Al investigarlo, el delincuente resultó ser un policía Acreditado de Fuerza Tamaulipas– es decir,  pasó todos los exámenes de confianza—con una antigüedad de más de diez años en la corporación.

Ese lunes fatídico, era su día de descanso, es decir, andaba franco, pero Juan Armando Juárez Collado portaba su arma de cargo, una PRIETTO BERETTA, modelo 9ZFS, 9 mm con un número de serie BER463614 con 7 cartuchos 9 mm LUGER, según dio cuenta Víctor Manuel González Salum, director de Administración de la Secretaría de Seguridad Pública.

El policía acreditado de 35 años, quien vive con su familia en la Colonia “La Presita”, ya tenía sus antecedentes en los atracos. Había asaltado la tienda “Práctico” Materiales, ubicada en el Eje Vial, en septiembre del año pasado. Existe grabación del atraco. Los propietarios, por temor a represalias, no interpusieron la denuncia.

Este atraco es uno de los que se le conoce al binomio ¿policía-delincuente? ¿Cuántos más cometió y no se denunciaron? ¿Por qué no hubo hechos de sangre?

En Valle Hermoso, el policía de “Fuerza Tamaulipas”, Juárez Collados que se supone vigila y cuida a la ciudadanía, aún tiene una Averiguación Previa por el delito de Robo.

Y por si fuera poco, en su historial, el asesino del joven empresario Felipe de Jesús Herrera Ruelas, quien se supone pasó todos exámenes de confianza que “lo acredita como policía acreditable”, tiene en esta ciudad una  Averiguación Previa Penal por los delitos de Violencia Intrafamiliar y lesiones

Felipe Herrera Morales padre del joven asesinado, a ocho meses del homicidio y robo, solo espera que en el Nuevo Sistema Penal Acusatorio se haga justicia, y así lo publicó a los 4 meses del fatídico día:

“Con el corazón roto pero con la esperanza de que se haga justicia para que ninguna otra familia tenga que vivir un dolor como el nuestro, hago público nuestro sentir…”

En este mayo, el mes más violento a nivel nacional, Tamaulipas sufre los embates de la ola de inseguridad, el comercio del centro del estado ha cerrado sus cortinas y lo hará cada martes en protesta…

La capital tamaulipeca no solo es víctima de los asaltos a comercios, sino también s asolada por los robos de casa-habitación, robo de vehículos, homicidios, secuestros, “levantones”, y extorsiones.

Luego de escuchar la historia del asesinato de Felipe Herrera Ruelas, me pregunto y toda la ciudadanía se cuestiona:

¿DE QUIÉN NOS CUIDAMOS? ¿De los Policías o de los delincuentes?