Cena de Negros.

Marco A. Vázquez

Su nombre es corrupción…

Campea la muerte, la barbarie, el terror de tener autoridades tan cómplices, tan indolentes o tan inútiles que no son capaces de regresarnos la paz, que ni siquiera se dan por enterados del sufrimiento de los mexicanos, de todo un país que ve caer a sus hijos víctimas de la pobreza, la tragedia.

Parece cuento de terror, más porque quien narra los hechos no refleja sentimiento alguno,  su voz se hace más fuerte cuando detalla.

“Los bajamos de la camioneta, venían como unos 15 ya muertos, se asfixiaron porque estaban debajo de otros, los que quedaron vivos los pasamos por aquí (los ejecutaron), luego los lanzamos al barranco, les pusimos un cerco de piedras, después llantas, mucha leña, botes de plástico, los rociamos con diesel y gasolina y ahí se quedaron ardiendo, hasta las dos o tres de la tarde del día siguiente, ya solo recogimos cenizas,} y pedacitos de huesos, lo echamos todo en bolsas negras y las tiramos al río”.

Si, hablaba del destino de los 43 estudiantes de Ayotzinapa que fueron detenidos y ejecutados por policías y sicarios aquel 26 de septiembre, el delito mayor de los muchachos fue dejarse convencer por alguien, que hasta hoy no ha dado la cara y a la gente parece no importarle, para que acudieran a empañar el informe de labores de la esposa de José Luis Abarca, alcalde del municipio de Iguala, Guerrero.

Por supuesto, el nombre de todo el caso es corrupción, una corrupción que tiene de hijo predilecto a la impunidad, que engendra la violencia y la inseguridad que se vive en muchos Iguala que hay por todo lo largo y ancho del país.

Seguro, los padres de los muchachos, como todo México, están indignados, dolidos, aterrados, pero más que eso, aferrados a que no sea real una versión que encaja muy bien con otra que se les dio anteriormente y que salió de la boca del Sacerdote Alejandro Solalinde, pero que en nada se parece al México que deseamos.

El caso dará para mucho más, el pueblo está harto y le alimentan su inquietud con acciones propias de insensibles, un Procurador, Jesús Murillo Karam, que se dice cansado, una esposa del presidente, La Gaviota, que compra una casa presuntamente valuada en 7 millones de dólares, y un gobierno federal que por donde quiera que se le presione sale pus, si, esa pus cuyo nombre es igualmente corrupción.

En otras cosas… el PRD de Tamaulipas, mejor dicho, el Consejo estatal de ese partido político, eligió por unanimidad a Alberto Sánchez Nery como nuevo dirigente estatal, como presidente de lo que queda de ese organismo.

Ojalá, por el bien de Tamaulipas, por fin en el sol azteca hayan encontrado a alguien con ideales, capaz de organizar y llamar a la sociedad al voto, a la participación, a defender lo nuestro, y le digo ojalá nomás por darle el beneficio de la duda a una persona que al parecer llega ya con el fierro, o bajo el patrocinio, de Cuitláhuac Ortega y del Diputado machote Jorge Valdez, personajes que, nomás para dejar clara su solvencia ideológica y moral, ya tienen en un miembro del PAN a su candidato a gobernador en el 2016, a Carlos Cantú Rosas, alcalde de Nuevo Laredo.

Y ya que entramos a los terrenos azules, un escándalo de pronóstico reservado se acerca, el IETAM impuso multas a miembros del PAN y al propio partido, que suman casi medio millón de pesos, además los sentenció a una amonestación pública por actos indebidos durante la campaña del año pasado, y envió al Congreso expedientes para que sancionen a un ex presidente municipal, entre algunos otros, de nombre César Verastegui, si, el que parece candidato del grupo del Senador Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Obvio, El Truco, como se le conoce a Verastegui, es culpable o eso señala la autoridad electoral, y si cometió excesos, violaciones a las leyes electorales y no es inocente solo por ser parte del equipo del Senador Cabeza de Vaca, pero parece que quiere comprar impunidad por la vía de ser dirigente partidista.

El caso es que, según el IETAM, el PAN fue un partido que mereció sanciones por actos anticipados de campaña y también por usar edificios públicos para hacer sus campañas y cierres de campaña, por utilizar recursos públicos para ganar elecciones y ya veremos en qué termina todo eso.

En asuntos más serios, le dejamos textual el boletín informativo de la Secretaria de Seguridad Pública sobre las personas que tomaran el mando de Nuevo Laredo:

“Por instrucciones del Gobernador Egidio Torre Cantú, el Secretario de Seguridad Pública del Estado, general Arturo Gutiérrez García, entregó nombramientos  como Delegado Regional y Coordinador de la SSPE en Nuevo Laredo a los tenientes Néstor Daniel Medina Lugo y Juan Benito Guzmán Vázquez.

“Los nuevos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública tienen amplia experiencia en la milicia, han sido comandantes de sección en unidades de infantería y han realizado diversos cursos de formación, de análisis de información de narcotráfico, de fuerzas especiales y operaciones urbanas, en selva y montaña, entre otras.

“El teniente Medina Lugo asume las funciones que venía desempeñando el finado general Ricardo César Niño Villarreal. En el transcurso de la presente semana, ambos serán presentados oficialmente ante las autoridades municipales de Nuevo Laredo”.

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